Una religión de la sacralidad de la vida: expandir la agencia, reducir el sufrimiento, construir una civilización digna de las mentes.
El Vidaísmo es un sistema religioso-filosófico centrado en un compromiso fundacional único: la Vida es el valor primario, y la tarea de la inteligencia es expandir la libertad, profundidad, continuidad y posibilidad de la vida.
La vida no es un mero fenómeno; es el locus del valor.
El objeto sagrado central es la agencia: el poder de un ser para dirigirse a sí mismo.
Reducir el sufrimiento involuntario y ampliar las opciones de los demás.
La integridad epistémica como práctica sagrada.
La dirección ética a largo plazo: abolir la muerte involuntaria y expandir la continuidad de las personas.